El asturiano impuso su ley contra el argentino Mariano Navone en un encuentro que se fue a casi tres horas. Y lo hizo con remontada incluida, ya que su rival marcó terreno en el set inaugural pese a verse 0-3 abajo con un parcial de 6-4 que luego quedó eclipsado. Tras el 5-7 a su favor, cerró la victoria con un solvente 3-6. Su próximo escollo será otro tenista sudamericano, el chileno Alejandro Tabilo, que ocupa el puesto 30 del ranking ATP.
A primera hora, Jaume Munar sucumbió frente a un Jenson Brooksby que evitó así el duelo español contra Alejandro Davidovich, que esperaba al ganador del choque en la siguiente eliminatoria. El estadounidense necesitó algo menos de 120 minutos para vencer por 5-7 y 4-6. Y eso que el balear estuvo muy cerca de adelantarse en el marcador, pues llegó a dominar por 5-1. Oportunidad perdida y derrota de esas que duelen.

Después, Dani Mérida no pudo dar continuidad a su formidable inicio, ya que la alegría por el 1-6 inicial se esfumó al rato. El neerlandés Botic van de Zandschulp se recuperó al igualar la contienda con un 6-3 que vino precedido del 6-4 decisivo. Y eso que el madrileño amagó con la remontada cuando perdía por 4-0 y veía cómo se reducía su margen de error, pero su espigado oponente le cerró la puerta y selló la victoria.
Martín Landaluce, por su parte, no pudo con la experiencia y la veteranía de un Jan-Lennard Struff que se mostró mucho más acertado en los momentos clave. El germano, de hecho, aprovechó tres de las cuatro bolas de quiebre que creó, lo cual contrasta con el dato de su rival: un paupérrimo uno de ocho que lastró sus posibilidades de ganar. Al final, doble 4-6 que deja por el camino a un jugador que, de haber ganado, se hubiera medido a Daniil Medvedev.
