Xabi Alonso disfruta de un buen momento con su Chelsea: los blues han construido una base que le permite al entrenador español dibujar una táctica más que interesante. La línea de tres centrales, con carrileros profundos que acompañan a los mediocampistas, sello del campeón del Mundo en su etapa del Leverkusen, ha regresado. Y lo ha hecho en Stamford Bridge, un campo exigente que no suele tener paciencia con los entrenadores de turno.
Antes de fichar por el Chelsea, Xabi salió de una manera abrupta del Real Madrid. Su derrota en la Supercopa de España con el FC Barcelona y el declive de los suyos en enero ocasionó su despido y la posterior llegada de Álvaro Arbeloa al banquillo merengue.
"Me queda la sensación de que terminó un poco antes de lo previsto, sin saber si iba a terminar bien o mal. Fue a mitad de temporada, cuando todavía estábamos en La Liga, en la Champions League, así que...", dijo Alonso en una entrevista con Jamie Carragher, ex defensor del Liverpool.
El entrenador, de otra parte, aseguró que no guarda rencor ni se siente enfadado por lo ocurrido.
"Es una experiencia dirigir en Madrid. Madrid es especial en todo. Es un poco diferente a otros clubes en todo. Y aprendí de eso, y no miro hacia atrás con enfado, miro hacia atrás y pienso: bueno, lo intenté, intenté dar lo mejor de mí".
