El Gran Premio de Austria volvió a ser complicado para Aston Martín, que vio como Lance Stroll abandonaba la carrera antes de tiempo y a Fernando Alonso acabando último de los que terminaron.
Sin embargo, la lectura de Mike Krack, jefe de pista de los verdes, trató de buscar los puntos positivos: "Un fin de semana difícil, como anticipábamos, pero intentamos dejar de lado el resultado y concentrarnos en ejecutarlo bien. Y en general, lo logramos", dijo.
"De nuevo, vemos que tenemos que competir y aprender, porque surgen problemas como con el limitador de boxes", agregó, acerca de los cinco segundos de sanción que recibió el piloto asturiano.
"Si llegásemos con aspiraciones de puntos, habría sido decepcionante, pero no era así. Sabíamos dónde íbamos a terminar, aunque, desafortunadamente, no lo hicimos con ambos coches. Pero creo que el equipo reaccionó bien a todos los desafíos mientras esperamos un mejor coche", argumentó el ingeniero.
"Estamos al 80% o 90% (respecto al resto), no estamos tan lejos. Digamos que hay luz al final del túnel. Superaremos las próximas dos carreras con la situación que tenemos, pero la forma en que lo hemos manejado no está mal. Por supuesto que estoy decepcionado, pero es la decisión que tomamos", sentenció.
