Lando Norris (26) y su equipo asumieron una penalización de 10 posiciones en la salida del GP de Bélgica del domingo con tal de introducir mejoras en su unidad de potencia, pero la apuesta no terminó de contentar al vigente campeón del mundo de Fórmula 1.
"Tuvimos mala suerte con el momento de los VSC (safety car virtual, por sus siglas en inglés) y el desafortunado retraso en la parada nos costó un tiempo precioso, lo que se traduce en pérdida de posición y de puntos", valoró el papaya acerca de lo sucedido sobre el trazado de Spa-Francorchamps.
Lamentó todavía más las grandes sensaciones que le dio su monoplaza y lo poco que significaron en cuanto a resultado: "Tengo sentimientos encontrados. El potencial era altísimo y teníamos ritmo para luchar por el podio", expresó.
"Me sentía muy seguro con el equilibrio del coche, pero es una lástima cuando tienes ese ritmo y te ves frenado por factores así", sentenció un Norris que ya trabaja para mejorar de cara al Gran Premio de Países Bajos.
