Sin embargo, las condiciones meteorológicas adversas en pleno mes de agosto han dado al traste con el espectáculo por razones obvias de seguridad.
La intensidad de la tormenta de lluvia y granizo y el frío presente provocaron que se ralentizara la carrera y a 15,8 kilómetros de la línea de meta, los corredores de acuerdo con la organización decidieron parar y dar por terminada la etapa. Los ciclistas tuvieron que buscar refugio, incluso en un bar, en unas imágenes impactantes.
La Vuelta a España se reanudará este martes, con la cuarta etapa (hay previsión de sol) también de montaña, con salida y llegada en Andorra la Vieja.
