Argentina ganó 3-1 a Suiza en los cuartos de final del Mundial 2026 después de un duro encuentro dominado en su mayor parte por el combinado helvético. Sin embargo, una discutida segunda amarilla a Breel Embolo (29) por simular dio la vuelta al partido cuando el marcador estaba 1-1.
En dicha jugada, el futbolista suizo se lanzó al suelo tras una entrada de Leandro Paredes en la que no llegó a haber contacto y forzó la amarilla para el albiceleste. Después de todo, el VAR revisó lo sucedido y el que terminó siendo amonestado y expulsado fue el europeo.
La decisión del colegiado impidió a Suiza disputar unas posibles semifinales y hubo muchas críticas al respecto. Ahora, la IFAB, que se encarga de regular la normativa del deporte rey, ha reconocido que la acción no estuvo arbitrada correctamente.
"Una tarjeta amarilla que no sea una segunda tarjeta amarilla solo puede revisarse para identificar al jugador que cometió la infracción sancionada; la infracción en sí misma no puede revisarse ni modificarse", han señalado desde el organismo, dejando claro que sí podían quitarle la cartulina a Paredes, pero no mostrársela a Embolo.
"El VAR recibió poderes ampliados durante la competición, incluyendo la capacidad de intervenir en casos de identificación errónea de un jugador al recibir una tarjeta amarilla o roja", indicaron. Pero al mismo tiempo reconocieron que no podía utilizarse esos poderes "en casos de simulación, ya que la sanción inicial no puede ser revocada".
