Centro de datos del Zverev-Shelton
El estadounidense debutaba en una final grande a los 23 años cargando con las esperanzas del país anfitrión, que lleva sin celebrar un triunfo masculino desde 2003.
Sorprendente verdugo del campeón, Carlos Alcaraz, en cuartos de final, Shelton no pudo replicar ese nivel frente al más experimentado Zverev, que se impuso en cuatro sets.
"Estoy decepcionado por cómo salió el día de hoy", reconoció el norteamericano en rueda de prensa.
"Estoy contento con cómo luché estas dos semanas y emocionado por el progreso que siento que he logrado, pero sí, esta derrota realmente duele", indicó Ben.
"Ahora toca pensar en lo que viene. Intentar seguir mejorando y llegar a Australia aún más fuerte de lo que llegué aquí", confió.
En el plano positivo, Ben Shelton valoró la experiencia de vivir una final de Grand Slam a una edad en la que todavía tiene mucho margen de mejora.
"No creo que esté ni cerca del jugador que quiero ser"
"Es un momento tan increíble. Salir hoy a esa cancha, no hay nada igual. Nunca había sentido algo así" aseguró el de Atlanta, alentado con fuerza por los 23.000 espectadores de Nueva York.
"Perder en la final también es motivador, es la posición en la que quiero estar (...) Es una sensación adictiva", describió.
"No creo que esté ni cerca del jugador que quiero ser", dijo B. Shelton, que este año cayó en cuartos de final del Abierto de Australia, segunda ronda de Roland Garros y en el debut en Wimbledon.
El jugador local también agradeció el esfuerzo de su pareja, la estrella del fútbol Trinity Rodman, que se trasladó rápidamente a Nueva York tras jugar un partido en Washington y alcanzó a ver los últimos compases de la final.
"Sabía que iba a venir y que iba a ser casi imposible llegar hasta aquí, pero el mero hecho de esforzarse e intentarlo ya es una locura", dijo. "Apareció justo cuando estaba perdiendo, lo cual probablemente le fastidió bastante", concluyó.
