De hecho, en agosto de 1987, cuando una selección de la Football League se enfrentó a un combinado del Resto del Mundo en el estadio de Wembley, era apenas el segundo partido de este tipo, al margen de los partidos homenaje a ciertos jugadores de la época.
Las estrellas mundiales brillan en Wembley
El primer partido, disputado en 1963, fue solo por invitación y lo ganó la English Football League gracias a los goles de Terry Paine y Jimmy Greaves.
Avanzamos 24 años, hasta el centenario de la competición, y estaba claro que querían que el mundo entero pusiera sus ojos en el evento. El portavoz del Comité del Centenario, Chris Callaghan, dijo lo siguiente en ese momento: "La Liga ve este partido como nuestro gran evento. Queremos que marque el tono de todo lo que vendrá en la temporada del centenario. Es un partido desafío para la Liga, una prueba que se ha puesto a sí misma frente a los mejores del resto del mundo".

La Football League, dirigida ese día por Bobby Robson, contaba entre sus filas con jugadores como Peter Shilton, Chris Waddle, Peter Beardsley, Ossie Ardiles y Liam Brady.
El Resto del Mundo, bajo la dirección de Terry Venables, reunió a grandes figuras del fútbol mundial, como Michel Platini, Paulo Futre, Gary Lineker, Josimar Higino y Diego Maradona.
Cómo Keith Hackett se quedó impresionado
Keith fue elegido para arbitrar este prestigioso evento y recordó en exclusiva para Flashscore sus vivencias de aquel día.
"Viajé a Londres el día antes del partido y me reuní con mis compañeros en el Hilton Hotel de Wembley. Esa noche, el responsable de los árbitros nos invitó a cenar y nos fuimos pronto a dormir para asegurarme de descansar bien antes del partido," cuenta.

"Me levanté temprano y, antes del desayuno, salí a dar un paseo por los alrededores del estadio. Había mucha gente y, preparándose para la llegada masiva de aficionados más tarde, me detuve a charlar con un par de chicos que habían venido desde Mánchester para el partido. Su plan era pasar la mañana en el pub antes de hacer esa icónica caminata por Wembley Way rumbo a las Torres Gemelas", indica.
"A las 11:30 de la mañana ya estaba en el vestíbulo del hotel, listo para ir al estadio, cuando vi a Sir Stanley Matthews sentado en una silla leyendo el periódico. Me acerqué y, para mi sorpresa, levantó la vista y me dijo: 'Señor Hackett, espero que disfrute el partido'. Me quedé boquiabierto y, tras charlar un rato, le pedí un autógrafo. Él me pidió el mío y firmó en una tarjeta roja que llevaba en mi bolsa. Fue una gran distracción", expone.
Una foto con Maradona
"De camino al estadio me encontré con un compañero árbitro, Roger Milford, un oficial muy respetado por jugadores y aficionados. El vestuario está situado en lo alto de dos tramos de escaleras de hormigón, y recuerdo de mi aparición en la final de la FA Cup de 1981 y de otros partidos que arbitré en Wembley, lo resbaladizas y peligrosas que eran esas escaleras cuando llevabas botas de fútbol", recuerda.
"Una hora antes del inicio ya estaba en el campo revisando las redes, etc., junto a mis compañeros, y al regresar al túnel, un fotógrafo organizó que me hicieran una foto junto a Maradona", relata.

"Sí, el hombre que un año antes, en el Mundial de México 1986, había saltado a por el balón con Peter Shilton y lo había empujado con la mano al fondo de la red, antes de marcar ese golazo más tarde en el mismo partido para sentenciar la victoria de Argentina", comenta el que fuera colegiado.
"A falta de unos 10 minutos para el inicio, los jugadores de ambos equipos se reunieron en el túnel. Mike Foster, de la Football League, que más tarde sería director de la Premier League, había reunido a un grupo de futbolistas de gran nivel", dice.
Pele como invitado de honor
"Llegó el momento de salir al césped de Wembley y recibir el saludo del público. Tras alinear a los jugadores de ambos equipos, todos fuimos presentados al invitado de honor, el gran Pelé. Me dio la mano y, junto a la foto con Maradona, fue un recuerdo imborrable de aquel día para mí", destaca.

"El partido se jugó con un gran espíritu de exhibición y, por mi parte, fue un placer adoptar un perfil bajo. Tres buenos goles, dos de Bryan Robson y otro de Norman Whiteside, aseguraron que la Football League se impusiera con un 3-0", apunta.
"Hubo grandes detalles técnicos por parte de ambos equipos, incluido el pase de Maradona, lo que hizo que fuera un partido en el que me sentí honrado de participar y que guardo como uno de los recuerdos más bonitos de mi carrera", concluye.

