El Liverpool perdió 4-2 ante el Aston Villa la noche del viernes, mientras la presión sobre Arne Slot en el banquillo de Anfield sigue aumentando.
Fue una noche para olvidar, aunque dejó algún aspecto positivo para los reds. El regreso de Salah tras perderse los dos últimos partidos por lesión fue uno de los pocos motivos para sonreír. El egipcio entró desde el banquillo para disputar los últimos 16 minutos en Villa Park, sustituyendo a un desaparecido Cody Gakpo, pero ni siquiera su entrada pudo cambiar el rumbo del partido para los visitantes.
Salah está decidido a evitar que esa posibilidad se haga realidad. Tras otra "dolorosa" derrota ante el Villa, ha publicado un mensaje dirigido a la afición en redes sociales, pidiendo a los Reds que recuperen el fútbol 'heavy metal' que practicaban con Jurgen Klopp.
"He visto cómo este club pasó de ser un equipo de incrédulos a creyentes, y de creyentes a campeones. Ha sido fruto del trabajo duro y siempre he hecho todo lo posible para ayudar al club a llegar hasta ahí. Nada me hace sentir más orgulloso que eso", ha afirmado Salah.
"Volver a caer derrotados otra vez esta temporada ha sido muy doloroso y no es lo que nuestra afición merece. Quiero ver al Liverpool regresar a ese equipo ofensivo de heavy metal que los rivales temen y volver a ser un club que gana títulos. Esa es la forma de jugar al fútbol que conozco y esa es la identidad que hay que recuperar y mantener para siempre. No puede ser negociable y todo el que llegue a este club debe adaptarse a ello", ha publicado.
Y Salah ha ido a más. "Ganar algún partido de vez en cuando no es lo que debe ser el Liverpool. Todos los equipos ganan partidos. El Liverpool siempre será un club que significa mucho para mí y para mi familia. Quiero verlo triunfar mucho después de que yo me haya ido. Como siempre he dicho, clasificarse para la próxima Champions League es el mínimo exigible y haré todo lo posible para lograrlo".

El equipo de Slot ha encajado ya un récord de 52 goles en una sola campaña de la Premier League de 38 jornadas, y si no tienen cuidado, podrían quedarse fuera de la Champions League.
Si Brighton y Bournemouth ganan sus dos últimos partidos y el Liverpool pierde ante Brentford, los Reds caerían hasta la séptima posición.
