Antonio Fernández: "Por donde pase el Sevilla tengo que poner una alfombra roja"

Antonio Fernández, exsecretario técnico del Sevilla y exdirector deportivo de la selección española
Antonio Fernández, exsecretario técnico del Sevilla y exdirector deportivo de la selección española@afernandez70

Antonio Fernández (55) fue secretario técnico del Sevilla en la gloriosa primera etapa de Monchi en la dirección deportiva. También fue director deportivo de la RFEF cuando España se proclamó campeona del mundo en 2010. Luego pasó por el Málaga y ahora mismo ejerce de director de scouting del argentino Talleres de Córdoba. Con él ha hablado Jesús Toledano, de Flashscore Audios, sobre el club hispalense y el papel que está desempeñando la Roja en el presente Mundial.

¿Cómo ha sido su trayectoria profesional desde sus inicios en el fútbol hasta hoy? Retos, desde luego, no le han faltado.

No, la verdad es que no. Afortunadamente, desde que me inicié a nivel profesional, porque como la mayoría de los que llegamos a un club profesional procedemos de uno amateur, desde entonces son 26 temporadas ya y afortunadamente no me ha faltado un reto que conseguir o un objetivo que cumplir en algún proyecto interesante.

El Sevilla ha sido uno de los clubes más importantes en su carrera. ¿Qué significa para usted y cómo valora la etapa vivida allí?

El club, en primera instancia, que me abre las puertas para poder trabajar en un club profesional es el Sevilla, con lo cual siempre dije que por donde pase el Sevilla yo tengo que poner una alfombra roja porque fue el que me dio la oportunidad. Es cierto que luego he tenido que ir demostrando. Yo no venía con un pedigrí de futbolista profesional, que de alguna manera tienen más facilidad a la hora de entrar. Luego, evidentemente, todos tenemos que demostrar, porque si no demuestras ya puedes venir de donde vengas, que te quita el propio fútbol. Pero yo eso no lo tenía, con lo cual yo he tenido que estar siempre en primera línea de vanguardia, preparándome, estando, tratando de acertar más que de equivocarme. Y esa oportunidad de estar ahora, en mi temporada número 26 en el fútbol profesional, de manera consecutiva, que se dice pronto y con los títulos que he tenido la posibilidad de conseguir, que no han sido pocos, ni chicos, se la debo al Sevilla, que fue el primero que me abrió la puerta.

¿Le ha sorprendido el reciente fichaje de Monchi como director general de fútbol en el Espanyol?

No, la verdad es que no me ha sorprendido. Al final, Monchi, en el momento que decide abandonar Birmingham y dejar el Aston Villa, no deja de ser un ejecutivo, un alto ejecutivo de fútbol que vuelve a estar en el mercado y por consiguiente es apetecible para muchísimos equipos, ¿no? Es más, hay veces que hay equipos de determinado talante que no llaman a este tipo de profesionales. A cada uno nos pasa en un rango porque pueden pensar que es demasiado, que a lo mejor es muy caro, que no sé qué. Al final a mí no me ha sorprendido porque al final Monchi yo creo que es uno de los referentes en la dirección deportiva, no solo en este país, sino en Europa y por ende en el mundo, ya que en Europa se congrega todo el mejor fútbol del mundo. Y en el momento que se pone en el mercado, evidentemente está todo el mundo intentando ver qué ocurre. Después del cambio de propiedad en el Espanyol era una posibilidad real y, evidentemente, para mí no ha sido sorpresa y estoy convencidísimo de que va a hacer un gran trabajo allí.

En su última etapa en el Sevilla, usted lanzó el centro de alto rendimiento 360. ¿En qué consiste este proyecto?

360 es un espacio abierto para jugadores de todas las edades y todos los niveles que pretendan de alguna manera completar un poco el sistema de entrenamiento, en el sentido de que chicos jóvenes en periodo de formación, de repente juegan en un club, en un equipo que en esa categoría puede ser dominador y es muy poco exigido en defensa y juega de central, pues a lo mejor necesita complementar para no aminorar esa exigencia que la competición le está dando. Eso a nivel de base y a nivel profesional, pues tenemos jugadores hasta de Primera división que vienen en los espacios antes de las pretemporadas o en los periodos vacacionales para volver después de un periodo de vacaciones de la mejor manera. Es un centro que hace un trabajo integral desde, ya no solamente el entrenamiento personalizado en el uno contra uno, sino en pequeños grupos también, al mismo tiempo que tenemos psicólogos del deporte, nutricionistas, servicios de fisioterapia, independientemente de los entrenadores y preparadores físicos que trabajan en el día a día. Así que es un conglomerado bastante complejo que se acerca mucho a lo que es el alto rendimiento para la mejora y optimización del rendimiento de jugadores tanto noveles como profesionales.

¿Mantendría usted siempre las puertas abiertas para regresar al Sevilla en el futuro?

Sí, soy una persona agradecida. Es obvio que ahora mismo me debo a Club Atlético Talleres de Córdoba, que tengo un contrato en vigor, que merecen todo mi respeto, que me han dado la oportunidad de integrarme en un proyecto de una gran institución del fútbol argentino. Pero, obviamente, el tema Sevilla, estando yo disponible, evidentemente, siempre voy a estar muy predispuesto a poder ayudar en caso de que me necesiten y si no, seguro que hay compañeros que lo hacen francamente bien.

De todos los títulos que ha conseguido, ¿cuál ha sido el más especial para usted?

Por supuesto, sin lugar a dudas, por la magnitud y por lo que representa, el título de la Copa del Mundo, evidentemente, ha sido lo más importante. Yo siempre digo, cuando hablo del tema de los títulos, que para mí es más especial, quizás, la primera Copa de la UEFA en Eindhoven por ser el primero, por llegar después de seis años en el Sevilla, que arrancamos el último año de Segunda y termina seis años más tarde consiguiendo el primero de los que iban a ser muchos más títulos, afortunadamente. Pero por la magnitud, por lo que representa y por la plenitud total, es la Copa del Mundo, evidentemente, y haberla conseguido rodeado de un cuerpo técnico magnífico que hizo historia y por una generación de jugadores que yo creo que todo el mundo va a recordar por vida.

¿Ve similitudes entre la selección española actual y la campeona del mundo de 2010?

Sí, la verdad es que la veo a nivel general muy bien, tenemos un ramillete de jugadores ahora mismo donde Luis (de la Fuente) puede elegir y que le ofrezcan unas garantías máximas. Es verdad que hay mucha similitud en el contraste de jugadores jóvenes con talento, pero no por ser jóvenes faltos de experiencia, porque todos los jugadores son muy jóvenes, pero no tienen menos de un número determinado de partidos en Primera División y en competiciones de alto nivel como Champions o Premier y demás, con lo cual es una selección que a mí me da muchísima confianza, me genera unas expectativas altas, pero siempre hay que ir con los pies en el suelo, porque evidentemente ganar un Mundial es muy difícil. Ya no es cuestión de tener el mejor plantel a priori o salir en las apuestas como el favorito, pero luego ya no es pasar una fase de grupo que te da un poco cierto nivel, son tres partidos, te puedes equivocar en uno, como nos pasó en 2010 ante Suiza, pero octavos, cuartos, semifinales y tienes que ganar, ganar, ganar y ganar y entonces de repente te vas a enfrentar a otros equipos que son potencias mundiales, también bestiales, que siempre va a aparecer alguien de repente como un equipo con el que nadie cuenta y que siempre te hace la vida imposible y que una mala tarde te tira al traste los sueños de cuatro años en los que llevas trabajando para el Mundial. Así que yo creo que hay que ser muy optimista porque tenemos una gran selección, un gran cuerpo técnico, ojalá que se dé, pero al mismo tiempo hay que ser precavido y respetuoso con el resto porque tenemos ahí a Francia, tenemos a Inglaterra, Argentina que es la actual campeona, o sea que hay siempre selecciones que en cualquier momento y en 90 minutos te pueden tirar ese castillo de arena que has hecho y a modo de ola te lo tira y se derrumba todo, así que optimista como el que más, creer en esta selección como el que más, ojalá que estemos celebrando algo grandioso por segunda vez y que pasemos a tener dos estrellas en lugar de una, sería una noticia espectacular, pero al mismo tiempo hay que ser cauteloso y respetuoso con el resto de selecciones porque hay muchas y muy buenas.

¿Cómo afronta usted una fase mundialista como analista y director de scouting en el Club Atlético Talleres?

A los nuevos talentos quizás los tienes que buscar un poquito más abajo, yo creo que ahora ya sí puede salir el jugador con el que no contaba, el que se mete en la lista como número 26. Siempre aparece alguien que te sorprende, pero son jugadores que la mayoría de los que estamos en el fútbol profesional de hace años conocemos. Claro, puedes conocer a uno nuevo que aparezca en un Mundial sub-17 de repente, o en un sudamericano sub-15, porque ya no es como hace 20 años, no. Hace 23-24 años, cuando yo tuve la posibilidad en un sudamericano sub-20 de poder firmar a Daniel Alves, en ese momento podíamos haber 15 ojeadores o técnicos de scouting en la grada. Hoy día, aunque no viaje, todo el mundo lo puede ver por las nuevas tecnologías y al mismo tiempo hay 150, no hay 20, o 200 que se acreditan. Pero sí es cierto lo que me preguntaba, que sí que se incrementa el trabajo, porque estás al mismo tiempo confeccionando tu plantilla, algún jugador tuyo internacional puede hacer un gran torneo, con lo cual te puede llegar una oferta inesperada o poco probable a día de hoy, y de la misma manera puede surgir algún jugador que estaba ahí un poco encubierto, que después de hacer un par de partidos que veamos, se puede dar la condición de que lo podamos firmar. Con lo cual, se incrementa el trabajo, estamos trabajando en paralelo en la confección de la plantilla para el segundo semestre del año, sin quitar el ojo a un torneo tan importante como es un Mundial, por lo que pueda haber tanto en la ida como en la vuelta de jugadores.